Enfrentarse a una entrevista laboral

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 Si hace un día te venimos a hablar de como redactar un currículum de modo que llame la atención para que nos llamen para una entrevista laboral, en esta ocasión te daremos consejos básicos a la hora de enfrentarse a una entrevista.

 En primer lugar y sin ponerte nervioso, decirte que por lo general las empresas de trabajo temporal llaman a varias personas para una solo vacante, de modo que tengan donde escoger a la persona que más se adapte a sus necesidades. Es vital que esa persona seamos nosotros gracias a aportarle confianza al responsable de personal.

 Por lo general, pensamos que la entrevista de trabajo empieza cuando entramos al despacho, pero en realidad empieza desde el momento que nos llaman para acudir. Coger el teléfono a la primera llamada que nos realicen, dejar hablar y cuando nos toque hacerlo, de una manera pausada y tranquila, sin gritos pero tampoco con síntomas de debilidad.

  Una vez que llegamos a la empresa donde nos entrevistarán, si nos toca esperar, debemos disponer de una buena actitud, intentando no molestar al personal que pueda estar trabajando, sin estar inquieto ni mucho menos sentado o con los pies encima de la mesa. te parecerá una barbaridad pero no será el primero ni el último que lo haga.

  Una vez dentro, la silla no se deberá arrastrar y tampoco nos sentaremos hasta que nos lo pida, ya que el responsable de personal es quien manda y por tanto, quien ordena lo que deberás hacer. Ocupado nuestro asiento, no deberemos doblar los brazos ni las piernas, tampoco perder la mirada y prestar atención a todo los que nos pida, respondiendo sin miedo pero tampoco con esceso de confianza las dudas que pueda tener sobre ti.

  Es común decir que no se debe ir nervioso a una entrevista, pero el responsable lo entenderá ya que si entras con total confianza, tus aires de superioridad aunque no los tengas, podrían descartarte. Sobre todo y lo más importante es que seas tu mismo, solo así conseguirás que seas contratado por lo que eres y no por lo que aparentas, porque pronto sabrán de que pie cojeas pero por lo menos nuestra actitud ha de ser la mejor posible.